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Lo ha manifestado la concejala delegada de Participación Ciudadana de Torrox, Paqui Bellido, en rueda de prensa, “los familiares de las víctimas que se encuentran enterradas en las dos fosas comunes localizadas en el cementerio del casco histórico han podido este mes de noviembre depositar flores, por primera vez, en su memoria y gracias a la iniciativa que tuvimos el pasado año, que se enmarcó en la Jornada para la Memoria Histórica”.
En efecto, aquella celebración dio lugar a una histórica localización de dos fosas, cuando se había documentado una sola, y también a que se instalara un monumento a las víctimas caídas en la Guerra Civil. Pero no quedará la experiencia en un único encuentro, puesto que este sábado 14 de noviembre se van a reunir de nuevo familiares, expertos y personas en general interesadas en descifrar a día de hoy algunas claves ocultas de la contienda bélica que dividió a España. “Esta vez y bajo el título genérico de segunda Jornada para la Memoria Histórica ‘La Luz de la Memoria’, van a acudir de nuevo a nuestro municipio historiadores que suman una larga trayectoria como investigadores. Es el caso de nuestro paisano José María Azuaga Rico, afincado en tierras granadinas”. Bellido ha destacado que ya el pasado año hubo un éxito masivo en cuanto a participación y se confía en repetir las cifras de asistencia, con personas llegadas hasta del otro extremo del litoral malagueño.
La primera edición se tituló ‘Recuperando la Dignidad Arrebatada’ y ya permitió de una forma indirecta el intercambio de información entre historiadores y familiares, hasta el punto de ser localizadas esas nuevas fosas comunes donde a priori se sepultaron restos de muchas de las 72 personas homenajeadas por primera vez hace ahora un año. Fue un resultado inesperado para unas jornadas que congregaron a casi 200 personas. En la placa que fue descubierta entonces por la propia Bellido y la alcaldesa de Torrox, Toñi Claros, en la zona donde está ubicada la fosa común más importante del camposanto del casco histórico torroxeño, reza desde entonces: “En reconocimiento moral a todas las personas que fueron víctimas de la Guerra Civil y posteriormente represaliadas por defender la Democracia y la libertad”. En esta singular iniciativa colaboró y vuelve a colaborar tanto la Concejalía de Juventud que encabeza el concejal Jacinto Medina, como la Diputación de Málaga, a través del Área de Juventud, Deportes y Formación. Si ya el pasado año se personaron en Torrox como ponentes firmas tan autorizadas y de reconocido prestico, como es el caso de las de Antonio Romero, Raquel Zugasti o Encarnación Barranquero, en esta ocasión repite José María Azuaga y se incorpora la investigadora Pura Sánchez.
Entre los testimonios más interesantes del pasado año destacó la voz de Ramiro Pérez, que a sus 72 años aún recordaba el año que pasó en prisión después de que su tío fuese fusilado por presunta colaboración directa con la Guerrilla Antifranquista o fenómeno del ‘Maquis’, al ser vecino de la pedanía torroxeña de Güi. En circuntancias parecidas vivió Juan Lahoz aquel periodo. Su padre murió fusilado también y él mismo recorrió hasta Motril la carretera Málaga-Almería durante los terribles bombardeos de febrero de 1937, justo cuando miles de malagueños cayeron en su huida mortal hacia la Andalucía más oriental. “Me ha parecido éste, un homenaje muy digno, que llevábamos mucho tiempo esperando sin respuesta”, explicó Pérez, al tiempo que Lahoz recordaba la terrible huida hacia Almería, que en su caso se produjo con cinco años de edad y con su propia madre, recientemente fallecida, afanada en trasladarlo a él y a sus dos hermanos mellizos, de sólo nueve meses, a lomos de un animal de tiro.
En el texto que acompaña al programa de estas jornadas (ver más abajo), se da a conocer además qué sentido tiene un encuentro como éste: “Una forma de unificar momentos y concretarlos a través de fechas es la medida del tiempo. Aunque los hechos del pasado no siempre tienen un instante preciso, el de determinarlos en una fecha concreta, en un espacio concreto o en una época concreta, nos permite unirnos y sentirnos afines en momentos vividos o hechos acaecidos. Mantener la llama de la verdad viene siendo una de las tareas más crudas de todas aquellas personas que con la bandera de la razón han querido dar luz a tantas y tantas historias ocultadas bajo el manto de la represión y la desidia. Con cada edición de una jornada como ésta se trata de dar una vuelta de tuerca al rodillo de la historia negra más reciente en nuestro país, abriendo luces para hacer visibles vidas que no son sólo números estadísticos, sino hombres y mujeres que aclaman por la verdad”. Las palabras que sigan a estas las descubriremos el sábado en el edificio municipal de El Convento, ha añadido de forma anónima una de las asistentes a la presentación de estas charlas.
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